jueves, 4 de abril de 2013

Tardes de lluvia

Esta tarde- noche, mientras veo la tele recostada en mi cama, escucho como sopla el viento fuera de mi ventana y siento el inconfundible olor de la tierra mojada, signo que esta lloviendo en primavera. 

No puedo evitar transportarme a una tarde de noviembre, hacia a penas unos días había terminado con mi novio, mi rabia era enorme.
Esa tarde fui con unos compañeros a tomar unas cervezas, había olvidado lo que era salir sin alguien que todo el tiempo te estaba pidiendo explicaciones, ahora podía convivir con más personas sin miedo a enfadarlo.


Me divertí como nunca, baile, reí a carcajadas y bese a otra persona. No se quedó grabado mucho en mi memoria, tal vez en ese momento estaba demasiado ebria.
Sin embargo, lo memorable pasó en la casa de un amigo a quién le pondré el nombre de "Rodrigo". Desde mi ruptura, Rodrigo y yo nos hicimos grandes amigos, además de que hacíamos nuestro servicio social juntos. Me gustaba estar con él.
Esa noche, el estaba recostado en su cama, yo estaba sentada en la misma y otro amigo estaba totalmente ebrio en la cama de al lado. Entre juego y juego, le dí un pequeño beso a Rodrigo. Me gusto la textura de sus labios y el aroma de su piel.
Me recosté a su lado mientras nuestro otro amigo salía del cuarto para hablar por celular, una cobija nos apartaba del resto del mundo. Nos besamos, pero este beso me supo a gloria. 


Todo con él era nuevo, su forma de besarme, de tocarme, incluso de respirar en mi oído  todo era demasiado nuevo.
Durante ese primer beso, escuche un ruido en el techo: era la lluvia cayendo. Una señal para mí. Todo iba a estar bien.
Juntos escuchamos la lluvia caer, mientras nuestros labios se conocían y se familiarizaban, no puedo negarlo, es como si nuestras bocas hubiesen sido diseñadas para encajar perfectamente. Era como si el pudiera leer mi mente y supiera exactamente que es lo que quería que hiciera.
Esa tarde solo fue el principio de muchas otras juntos, pláticas interminables... Pero todo siempre fue en secreto. 


Las cosas terminaron abruptamente, pero mi corazón siempre le estará agradecido. Rodrigo fue más allá de lo yo esperaba, me cuido cuando más miedo tenía, abrazó mis inseguridades y me dio un nuevo comienzo.
Aunque el día de hoy, siento que para él, fui solo una mujer más... Veo su actualización de Facebook: "Eres mis tardes de lluvia, así de fresca y tranquila <3"
Bien, creo que no soy la única que tiene buenos recuerdos de aquellos días.

Hola!

Hola, soy yo Mía... Entro por primera vez en este mundo de los blog, por la simple razón que necesito expresar muchas cosas que pasan por mi cabeza, es una catarsis, así que obviamente, no busco la aprobación de nadie, solo quiero desahogarme.

¿Que puedo decir de mi?

Soy una chica de 21 años, mexicana, enfocada en el amor y en su vocación que al mismo tiempo es mi máximo sueño. 
A veces pienso demasiado antes de decir las cosas, por eso las personas tienden a aprovecharse de "mi nobleza", ándele así como le pasaba a Quico en el Chavo del 8.
Odio hacer deporte, aunque mi constante obsesión por mi peso me obligue a practicar un poco.
Aborrezco a muchas de mis compañeras de salón, razón por la que, muy probablemente muchas salgan a colación en este humilde blog. No es mi culpa que sean unas malditas egocéntricas, con una autoestima y un afán por hacerme la vida imposible impresionante.
Amo a mi chico, a pesar de todo el daño que nos hemos hecho a lo largo de los años.
Tengo un amor extraño por un amigo, me gusta estar, perderme en él, es mi pequeño milagro. El amor que siento por él, no se acerca en nada al que le tengo a mi chico
Amo a mi familia, aunque mi latente rencor hacia mi padre, arruine mi buen humor por las mañanas.

Esta soy yo... Mía.