Sin embargo, cuando supe que una cantidad específica eran afectos a la lectura, creí que su índice de coeficiente intelectual no estaba del todo mal.
No es que quiera presumir de ser la persona más inteligente y culta, pero desde que cumplí 9 años conocí el hermoso universo que solo te puede ofrecer un buen libro, por lo que desde esa tierna edad he estado acostumbrada a leer los textos que hay en mi hogar gracias a mi hermana, quién comparte el mismo hábito que yo.
He mantenido una mente abierta con respecto a este tema, pues no negaré que pase por la fase obsesiva de Twilight, así que practicamente he ido de Gabriel García Márquez a Stephenie Meyer.
Tengo una "amiga" que siempre ha alardeado de leer bastante, por lo que un tiempo la consideré una mujer con un buen gusto literario. Sin embargo en los últimos meses, de lo único que hablaba era de la famosísima saga de 50 sombras y ¡no era la única! La mayoría de mis amigas estaban totalmente entusiasmadas con esa historia. Para ser sincera, los primeros meses me rehusaba a leer la famosa triología pues tenía en mente el consejo que me dió mi hermana cuando comencé a leer la saga de Twilight "SI LEES LO QUE LEE TODO EL MUNDO, SERÁS COMO TODO EL MUNDO".
Cuando comenzaron mis vacaciones de verano, tomé la decisión de leer la historia de Christian Grey y Anastasia Steel. Al principio me pareció "interesante" por asignarle un calificativo. Desde el primer encuentro de los protagonistas lo primero que se me vino a la mente fue: "¡Oh, esto me suena a un fan fiction!" Literalmente devoré el primer libro, no por que fuera excepcionalmente maravilloso, es que con cada página que leía, la historia se volvía cada vez más predecible y llena de clichés.
Una vez empezado el segundo libro, la aburrición era un sentimiento constante en la lectura, pues ahora era obvio que el frio Christian Grey se había enamorado de, seamos sinceros, la insignificante Anastasia Steel, para el tercer libro la pareja se encuentra casada y en la luna de miel. La realidad es que la última parte de esta historia me aburrió TANTO que ni siquiera me molesté en terminar 50 sombras liberadas.
Y es que la historia es muy frágil y hueca, los personajes rayan en lo patético y ni hablar del supuesto erotismo de la novela, pues a mi parecer, no existe tal. La forma en que Anastasia describe el sentimiento del deseo, es lo más alejado a la realidad.
¡Y pensar que se va a estrenar la película!
Sin duda alguna es un libro sobrevalorado. Además de que creo que ninguna mujer quiere ser la sumisa de un hombre, ni en el plano sexual ni en cualquier otro.
¡Mal por la imagen femenina que representa 50 sombras de Grey! ¡Mal por mis torpes amigas calenturientas!
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